Una de las dudas más habituales antes de empezar un proyecto es cuánto tiempo se tarda en construir una piscina de obra.
No existe un plazo único para todos los casos, pero una piscina de obra convencional puede necesitar aproximadamente entre 6 y 12 semanas de ejecución, dependiendo del diseño, el terreno, los acabados y las condiciones meteorológicas. A ese plazo hay que añadir la fase previa de diseño, estudio del espacio y tramitación de los permisos necesarios. Por eso, si quieres tener la piscina lista para una fecha concreta, lo más importante es empezar a planificarla con suficiente antelación.

Antes de empezar la obra: diseño y planificación
La construcción no comienza con la excavadora.
Antes es necesario definir cómo será la piscina y comprobar que el proyecto encaja con las características de la parcela.
En esta fase se decide, entre otras cosas:
- Tamaño y forma.
- Ubicación dentro del jardín.
- Profundidad.
- Tipo de acceso al agua.
- Revestimiento y coronación.
- Sistema de filtración.
- Iluminación.
- Equipamientos adicionales.
- Diseño de la zona que rodeará la piscina.
También hay que estudiar cuestiones técnicas como el acceso de maquinaria, el desnivel del terreno o la ubicación de las instalaciones.
Cuanto mejor definido esté todo antes de empezar, menor será el riesgo de introducir cambios durante la obra que puedan afectar a los plazos.
Excavación y preparación del terreno
Con el proyecto preparado y los permisos correspondientes, comienza la fase más visible de la construcción: la excavación.
En una parcela accesible y con un terreno favorable, este trabajo puede avanzar rápidamente. Sin embargo, no siempre es así.
La presencia de roca, un terreno con desniveles importantes o un acceso complicado para la maquinaria pueden hacer que esta fase necesite más tiempo.
Además, una vez excavado el espacio, es necesario preparar correctamente la base antes de comenzar la estructura de la piscina.

Construcción del vaso de la piscina
En una piscina de obra, el vaso es uno de los elementos fundamentales.
Después de preparar el terreno se colocan las armaduras y se ejecuta la estructura de hormigón que dará forma definitiva a la piscina.
Esta fase no debe acelerarse. El hormigón necesita unos tiempos determinados para adquirir las condiciones necesarias antes de continuar con otros trabajos. Respetar estos procesos es importante para conseguir una estructura sólida y preparada para permanecer en buenas condiciones durante muchos años.
Instalaciones hidráulicas y eléctricas
La piscina no es únicamente el vaso que vemos terminado.
Detrás hay una instalación completa que permite mover, filtrar y tratar el agua.
Durante la obra se colocan tuberías, desagües, impulsiones, skimmers u otros sistemas de recogida, dependiendo del tipo de piscina.
También se preparan las conexiones eléctricas necesarias para iluminación, equipos de filtración, bombas u otros elementos que formen parte del proyecto.
En piscinas desbordantes, infinity o con equipamientos especiales, esta fase puede ser más compleja que en una piscina convencional.
Impermeabilización y preparación para el revestimiento
Antes de colocar el acabado interior es fundamental garantizar la correcta impermeabilización del vaso.
Se preparan las superficies, se realizan los tratamientos necesarios y se comprueba que todo esté listo para recibir el revestimiento.
Es una fase que muchas veces no se aprecia en el resultado final, pero tiene una importancia enorme para evitar problemas posteriores. Además, algunos productos utilizados necesitan tiempos de secado que deben respetarse antes de continuar.
Revestimiento y acabados
El revestimiento es uno de los elementos que más define la estética final de la piscina.
Gresite, porcelánico, piedra u otros materiales pueden requerir procesos y tiempos diferentes de colocación.
También se completan elementos como:
- Coronación.
- Escaleras.
- Bancos o zonas de descanso.
- Playa de piscina.
- Pavimento exterior.
- Iluminación integrada.
Un proyecto con acabados sencillos avanzará normalmente más rápido que una piscina con piezas especiales, diseños personalizados o una integración más compleja con la terraza y el jardín.
Puesta en marcha de la piscina
Una vez terminada la obra, todavía queda una última fase.
Se llena la piscina, se ponen en funcionamiento los equipos y se revisa que todos los sistemas trabajen correctamente. También se realizan los primeros ajustes del tratamiento del agua y se comprueban filtración, iluminación y demás instalaciones. Esta puesta en marcha permite detectar cualquier ajuste necesario antes de considerar el proyecto completamente terminado.
¿Qué factores pueden alargar la construcción?
Aunque exista una planificación inicial, hay circunstancias que pueden modificar los plazos.
Entre las más habituales están:
- Lluvias intensas o condiciones meteorológicas desfavorables.
- Terrenos rocosos.
- Accesos difíciles para maquinaria y materiales.
- Piscinas de formas complejas.
- Sistemas infinity o desbordantes.
- Materiales o acabados especiales.
- Cambios solicitados una vez comenzada la obra.
- Necesidad de trabajos adicionales en el jardín o la terraza.
Por este motivo, un plazo de construcción debe entenderse siempre como una estimación adaptada a cada proyecto.
¿Cuánto se tarda si también hay que reformar el jardín?
En muchos proyectos, la construcción de la piscina forma parte de una renovación más amplia del espacio exterior.
Puede ser necesario modificar pavimentos, crear nuevas zonas de terraza, adaptar niveles, instalar drenajes o reorganizar determinadas áreas del jardín. Cuando estos trabajos se realizan al mismo tiempo, el plazo total será mayor que el de construir únicamente el vaso. Sin embargo, planificarlo todo como un único proyecto permite conseguir una mejor integración entre piscina, vivienda y jardín.

¿Cuándo conviene empezar si quieres disfrutarla en verano?
Si quieres tener tu piscina lista desde el comienzo del verano, esperar a primavera puede dejar poco margen.
Hay que tener en cuenta no solo las semanas de obra, sino también el tiempo necesario para diseñar el proyecto, elegir materiales y realizar los trámites correspondientes. Por eso, empezar a plantear la piscina durante otoño o invierno suele permitir trabajar con más tranquilidad y llegar a la temporada de baño con todo terminado.
Cada proyecto necesita su propio calendario
No tarda lo mismo construir una piscina rectangular sencilla que una piscina infinity, una zona de playa integrada o un proyecto con revestimientos y acabados personalizados. Por eso, la mejor forma de conocer los plazos reales es estudiar primero la parcela y definir el proyecto.
En Riviera Piscines diseñamos y construimos piscinas en Girona y la Costa Brava, planificando cada fase según las características del terreno, el diseño elegido y las necesidades de cada cliente.
Si estás pensando en construir una piscina, podemos estudiar tu espacio y darte una planificación ajustada a tu proyecto.
